intuiciones investigativas
Vengo sintiendo la necesidad de empezar a articular algunas notas en torno al proyecto de investigación. Creo que tendré que verme con el gesto artístico y filosófico, con la metáfora y con la subjetividad que en ese intersticio se dilata y se expande. Estoy en la maestría en Educación, insinuando nuevas posibilidades de entrada y a veces de retirada con lo que se suponen son los problemas más cruciales. He intuido que si nos incorporamos en el caos, haciendo cortes, sin dejar que este nos engulla, podremos agitar las trazas de una escritura otra. Con el arte veo la (im)posibilidad de un erguimiento feliz ante lo indeterminado, es decir en la claridad de la noche extática, en el umbral del desastre, de los desbordamientos de las estrellas,... en la extrañeza en lo más próximo; con el guiño filosófico intento desprender a través de las metáforas una estela que permita al caos y al recorte ser profundo e intenso. Este guiño supone unas íntimas relaciones entre la poesía y el pensamiento. Con la metáfora, que abre un campo para el discurrir de lo más entrañable, apuesto por caminar por los deleznables campos de la pedagogía, incitando a dejar sin lugar y sin tiempo a los corolarios con que hoy se acomete su reflexión. La subjetividad como presencia viva y en relación gozosa con el mundo, ejercitando las fuerzas del contacto y colocando sus afecciones en otros niveles, aparece, o mejor comparece en el entre y en la trama, en el calor de los anteriores registros vitales, en deriva permanente y en el instante de una fiesta que los acoge y a la vez los suspende.
Quisiera inicialmente convocar a que conversáramos sobre la intempestividad de este gesto para el pensamiento pedagógico, abrir el margen y el nodo para que las experiencias nos sucedan. La escritura, el pensamiento y el arte son rasgos que subyacen a los movimientos que en complicidad dialogan hoy con el ser de la formación, que no es nada más, como lo estoy viviendo, un ser de la sensación.
Esta opción reviste el carácter de un cierto modo de habitar el lenguaje o dejarnos habitar por él,... tal vez la metáfora en su creación articule nuevos instantes que resultan para mi atractivos. Lo que pretendo aquí, en este esbozo para mi proyectos de investigación es un desplazamiento que vienen generando en mí un abismo que ahora me impugan a cómo expresarlo. No pretendo ni demostrar, ni explicar nada, ni menos contastar una cuestión de actualidad. Quizá lo que me seduce es la ocasión de un devenir, de la posibilidad de un gesto más allá de los marcos profesional y de los alambrados de la escuela, que permita desprender un movimiento de pensamiento a lo que concierne la exploración de la creación en la subjetividad.
Quisiera compartir dos fragmentos del texto Sin Lugar escrito por Ángel Gabilondo (extraído del libro "El aliento de lo local en la creación contemporánea, Ignacio Castro (Ed), Editorial Complutense, Madrid, 1998) que tal vez empiezan a calentar el escenario, a generar una atmósfera de intimidad para disponernos en la investigación que me llama. Estos dicen así:
"El movimiento del crear no es un mero desplazamiento, ni un simple estar en camino, en el buen camino, es hacerlo"
"Hacer de la propia vida una obra de arte provoca intempestividad, una inlocatividad en la contemporaneidad, que responde a lo que ella reclama. Ello supone un cierto desplazamiento en el seno de lo que consiste en ser cada día: lo cotidiano. Lo contemporáneo de cada día y las posibilidades de irrupción de lo inaudito en lo cotidiano".
Andrés Fonseca


